Lucky Montana ha dimitido como miembro del Parlamento por el partido uMkhonto weSizwe (MKP), lo que lleva a los analistas a destacar la inestabilidad interna. El partido confirmó la dimisión el 1 de diciembre de 2025, señalando su compromiso continuo a pesar de la salida. Esto sigue la reciente salida de la diputada compañera Duduzile Zuma-Sambudla.
El lunes por la tarde, 1 de diciembre de 2025, el partido uMkhonto weSizwe (MKP) anunció la dimisión de Lucky Montana de su cargo como miembro del Parlamento en la Asamblea Nacional. El partido emitió un comunicado aceptando su salida mientras enfatizaba que Montana sigue siendo un miembro comprometido de la organización y su misión política. Elogió su servicio como marcado por ‘lealtad, coraje y convicción inquebrantable’, y describió sus contribuciones como ofreciendo ‘objetividad inquebrantable y orientación constructiva’ al partido y a los sudafricanos.
Esta dimisión se produce poco después de la de su compañera diputada del MKP Duduzile Zuma-Sambudla, lo que plantea preguntas sobre la dinámica interna del partido. El analista político Sandile Swana describió la salida de Montana como un signo de inestabilidad más profunda dentro del MKP. Lo atribuyó a la práctica del partido de reclutar miembros con asuntos legales pendientes, incluidos casos civiles y penales, lo que ha generado tensión continua.
Swana señaló que tales problemas pueden abrumar a algunos diputados, llevando a dimisiones. Declaró: “Es un signo de la crisis continua dentro del MKP, que surge de la situación en la que admiten exitosamente a todas las personas reclutadas que tienen asuntos legales civiles pendientes, otros tienen casos penales pendientes u ongoing. Creo que eso es un patrón general. Así que algunos de ellos, en algún momento, quizás abrumados por los problemas legales circundantes, tienen que dimitir de sus cargos. No se nos han dado detalles específicos sobre Montana, pero él mismo tiene problemas legales significativos.”
Montana enfrenta desafíos legales notables, incluidos litigios con el South African Revenue Service (SARS) sobre registros fiscales y reclamaciones relacionadas con 36 millones de rands y propiedades. Los detalles de su dimisión siguen sin aclararse, pero los eventos subrayan vulnerabilidades potenciales en la estructura del partido.