Emmanuel Macron declaró este jueves en France 2 que sus sucesores deberán retomar la reforma de las pensiones, la cual considera esencial para reducir el gasto público.
Al reconocer que no fue seguido plenamente en este asunto, el presidente afirmó que no continuar con la reforma sería hipócrita en un país que envejece. Recordó que su promesa de un sistema universal se vio frenada por el COVID, mientras que el aumento de la edad legal de jubilación de 62 a 64 años fue suspendido tras la disolución de 2024.
Macron lamentó personalmente la falta de apoyo de la mayoría parlamentaria elegida en 2024, que revirtió la medida. Sin embargo, subrayó que la vida democrática lo exigía y que el modelo social francés debe seguir reformándose para mantener su sostenibilidad.
A menos de un año de las elecciones presidenciales, el jefe de Estado dejó la tarea en manos de los futuros dirigentes, confiando en que los franceses elegirán su destino.