Un hombre de unos treinta años testifica que se autolesionó en la unidad psiquiátrica de Gävle para conseguir el alta. El relato forma parte de la investigación de SVT que ha provocado fuertes reacciones.
"Jakob", cuyo nombre real es diferente, ha estado en contacto con los servicios de psiquiatría en Gävleborg durante diez años y tiene un diagnóstico de trastorno de personalidad. Tras un intento de suicidio, fue puesto bajo cuidado psiquiátrico obligatorio. Según se informa, un médico le dijo que autolesionarse en la unidad conduciría al alta.
Jakob entonces llevó a cabo un intento y fue dado de alta unas horas después. Un enfermero contactó a un familiar que se hizo cargo de él. Él subraya que la mayor parte del personal de enfermería realiza un trabajo vital.
Suicide Zero considera este enfoque con gravedad y destaca la necesidad de evaluaciones individuales tras un intento de suicidio. La Región de Gävleborg afirma que las decisiones implican evaluaciones caso por caso, donde la atención continuada a veces puede aumentar el riesgo.