Un hombre de unos 30 años murió tras recibir varios disparos a última hora del miércoles en el distrito de Västra Hamnen, en Malmö. Una enfermera que vive en la zona intentó ayudar al hombre junto con dos vecinos.
El pánico estalló cuando se produjeron los disparos. Varios vecinos escucharon entre dos y tres detonaciones seguidas de gritos. Susanne, quien trabaja como enfermera, bajó descalza a la calle donde yacía el hombre.
Ella y dos vecinos ayudaron a colocar al hombre en posición lateral de seguridad. Posteriormente fue trasladado a urgencias, pero no se pudo salvar su vida.
Un hombre de unos 30 años ha sido detenido como sospechoso de asesinato. Fue arrestado en las inmediaciones y portaba un arma consigo. La policía examinó orificios de bala localizados hasta a unos 100 metros del lugar de los hechos, incluyendo en la puerta de un ascensor y en un gimnasio.
El comandante del incidente, Fredrik Willander, describió el suceso como muy grave, aunque señaló que se considera un incidente aislado. Los residentes solicitaron la instalación de más cámaras en la zona.