El peso mexicano cerró la jornada del viernes 6 de febrero con una apreciación del 0.85%, ubicándose en 17.2592 pesos por dólar, impulsado por la debilidad global de la moneda estadounidense y la decisión de Banxico de mantener su tasa en 7%. Analistas destacan que esta fortaleza podría mantenerse en el rango de 17.00-18.00 pesos durante el primer trimestre.
El tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar estadounidense mostró una apreciación notable este viernes 6 de febrero de 2026. Según los registros del Banco de México (Banxico), el cierre se situó en 17.2592 pesos por dólar, lo que representa una ganancia del 0.85% respecto al cierre previo de 17.4079 pesos.
Esta recuperación se produce en un contexto de debilidad global del dólar, beneficiada por la decisión de Banxico de mantener sin cambios su política monetaria para prevenir repuntes inflacionarios. El índice dólar (DXY) cayó 0.32% a 97.63 puntos, mientras que el índice de Bloomberg (BBDXY) se contrajo 0.36% a 1,190 puntos.
Analistas de Monex explican que el peso revierte las pérdidas de la sesión anterior ante la flaqueza del USD, influida por las próximas declaraciones de miembros del FOMC el lunes. Luis Estrada, estratega de RBC Capital Markets, comentó: “la venta del usdmxn mantendrá al peso fuerte en el rango de 17.00-18.00 en el primer trimestre, respaldado por un carry estable del 7.0 por ciento y ganancias de las monedas regionales pares frente al USD”.
En ventanillas bancarias, el dólar se vendía en 17.70 pesos según Banamex. Sin embargo, expertos advierten de una fortaleza acotada del peso, citando factores como la nominación de Kevin Warsh a la Fed, que fortalece al dólar, y riesgos en el T-MEC. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, asegura que el tratado “sobrevivió” a consultas, pero persisten incertidumbres sobre concesiones mexicanas.
La economía mexicana muestra fundamentales sólidos, aunque con bajo crecimiento en 2025 y perspectivas modestas para 2026. Políticas de Trump podrían desincentivar inversiones en México, pese a anuncios de infraestructura de la administración Sheinbaum para 2026-2030.