Casi dos semanas después del terremoto de magnitud 7.8 que sacudió Mindanao el 8 de junio, los residentes de Sarangani y de la ciudad de General Santos enfrentan desafíos continuos debido a escuelas dañadas, viviendas colapsadas y el acceso bloqueado a granjas y zonas pesqueras.
El sismo del 8 de junio, cuyo epicentro se localizó en el mar al suroeste de Maasim, ha dejado un saldo de 77 muertos, 1,339 heridos y 31 desaparecidos hasta el 21 de junio. La región de SOCCSKSARGEN registró 56 fallecimientos y 1,259 heridos, además de daños en infraestructura por 1.2 mil millones de pesos, 67,119 casas dañadas y más de 310,000 familias afectadas.
La educación se ha interrumpido para más de 140,000 estudiantes, con más de 10,000 aulas dañadas. Las clases presenciales en Sarangani permanecen suspendidas hasta el 30 de junio, mientras que las escuelas de la ciudad de General Santos han optado por el aprendizaje asincrónico y semipresencial.
Los agricultores y pescadores no pueden acceder a sus tierras de cultivo ni al mar debido a los deslizamientos de tierra y al levantamiento costero de hasta dos metros. Los gobiernos locales están construyendo centros de evacuación y distribuyendo ayuda, con 362 millones de pesos liberados a nivel nacional hasta el momento. Funcionarios en Glan y la ciudad de General Santos informan que se están agotando los fondos de respuesta rápida y solicitan materiales de construcción y apoyo de salud mental.