El ministro delegado de Relaciones con el Parlamento, Laurent Panifous, está organizando una recepción el 15 de julio en el Hôtel de Clermont con miembros de la convención ciudadana sobre temas de final de vida.
La invitación del Consejo Económico, Social y Medioambiental se refiere a un “cóctel de celebración”, lo que provocó críticas inmediatas. El líder de Los Republicanos, Bruno Retailleau, publicó en X: “¿Dónde está la dignidad cuando se celebra con champán una ley que concierne al sufrimiento y la muerte de los más vulnerables?”.
El diputado de LR, Philippe Juvin, pidió la cancelación del evento, afirmando que “no se celebra un texto que toca la muerte”. La diputada Hanane Mansouri también reaccionó cuestionando el coste del encuentro.
El entorno del ministro aclaró que la reunión no es un cóctel ni una fiesta, sino simplemente un intercambio tras la votación final prevista en la Asamblea Nacional. El presidente del Senado, Gérard Larcher, anunció que remitirá el asunto al Consejo Constitucional si el gobierno utiliza su última palabra para aprobar el texto.