Los últimos desfiles de la Semana de la Moda de París de Miu Miu, Hermès y Louis Vuitton incorporaron musgo o hierba a sus decorados. Diseñadores y expertos destacan la creciente popularidad del musgo en la moda, los interiores y los jardines. La diseñadora floral Brittany Asch dice que está de moda.
Los desfiles de moda de esta temporada han puesto de relieve el musgo, la planta verde y vellosa que suele encontrarse en los suelos de los bosques. En la Semana de la Moda de París, Miu Miu, Hermès y Louis Vuitton presentaron escenografías con musgo o hierba. El "neo-paisaje" de Louis Vuitton fue creado por el diseñador de producción Jeremy Hindle. Durante la Semana de la Moda de Londres, la colección Thevxlley otoño 2026 de Daniel del Valle incluía un top estilo pechera con plantas reales y artificiales, parecido a un terrario ponible. Algunos observadores lo relacionan con el deseo de "tocar la hierba" o reconectar con la naturaleza a través de diseños caprichosos. Esto no es nuevo en la moda. Ejemplos anteriores son el granero de Chanel de primavera de 2010, decorado con hierba y heno, la alfombra musgosa de suelo de bosque de Dries Van Noten de primavera de 2015, obra de Alexandra Kehayoglou, el laberinto de jardín de Dior de primavera de 2017 y el desfile de Collina Strada de primavera de 2022 en la granja de azotea Brooklyn Grange. Más allá de las pasarelas, el musgo está ganando terreno en el diseño floral, de interiores y paisajístico, apareciendo en alfombras de musgo, Kokedama (bolas de musgo japonesas) y jardines. Brittany Asch, fundadora de Brrch, que ha trabajado con musgo para clientes como Adele y la colección Savage x Fenty de Rihanna, afirma: "El musgo está viviendo su momento". Ella lo utiliza para efectos de conexión a tierra, y añade: "Trabajo con musgo para crear conexión a tierra y una llamada a la tierra. Es un eco primitivo". La arquitecta paisajista Marissa Angell destaca las más de 12.000 especies de musgo y su papel en los jardines japoneses. "El musgo es una planta que tarda mucho en madurar y extenderse", señala, y anima a reflexionar sobre temas existenciales. Ambas citan la obra de Robin Wall Kimmerer Gathering Moss como influencia. Angell cuestiona la sostenibilidad del uso del musgo en la moda, y espera una recolección ética. Asch concluye: "El musgo siempre tendrá un momento, incluya o no nuestra intervención humana".