Alrededor de 1000 miembros de la Asociación Familiar Mulliez se reunieron el viernes y el sábado en Marcq-en-Barœul. Su presidente, Barthélemy Guislain, presentó una nueva visión que los define como accionistas de confianza.
La reunión anual de la Asociación Familiar Mulliez tuvo lugar discretamente en Marcq-en-Barœul, en el norte de Francia. Los participantes respaldaron una visión a diez años para las 130 empresas del grupo, entre las que se incluyen Auchan, Leroy Merlin, Boulanger, Kiabi y Decathlon.
Barthélemy Guislain, presidente del consejo de administración, declaró a Le Figaro: «Nous allons nous définir comme des actionnaires de confiance moteurs pour l’avenir». Esta inusual declaración pública se produce en un momento en que el holding familiar busca fortalecer su cohesión.
Los accionistas familiares optaron por mantener su tradicional perfil bajo, reafirmando públicamente su compromiso colectivo para los próximos años.