Quentin D., un militante nacionalista de 23 años, se encuentra en estado de muerte cerebral tras una violenta agresión el jueves por la noche en Lyon, en los márgenes de una conferencia de la eurodiputada LFI Rima Hassan. Sus allegados acusan a militantes antifascistas, mientras que las autoridades judiciales llevan a cabo una investigación cautelosa. Las reacciones políticas de todos los bandos condenan el incidente.
El jueves 12 de febrero de 2026, alrededor de las 19:40, Quentin D., estudiante lyonés de 23 años y militante nacionalista converso al catolicismo, fue encontrado inconsciente cerca del Quai Fulchiron en Vieux-Lyon, a orillas del río Saona. Un amigo con heridas leves alertó a los servicios de emergencia, informando de una agresión ocurrida poco antes en el centro de la ciudad. Trasladado al hospital Édouard Herriot, el joven sufre una hemorragia cerebral y se encuentra en un estado de 'muerte cerebral', según Alice Cordier, directora del colectivo feminista e identitario Némésis. Sus allegados describen su estado como 'desesperado' y señalan que no era conocido por la justicia, defendiendo sus convicciones de forma no violenta. La familia no desea obstinación terapéutica. La agresión ocurrió en los márgenes de una conferencia de Rima Hassan en el Institut d'études politiques (IEP) de Lyon, en el 7.º arrondissement. Varios militantes de Némésis habían desplegado una pancarta protestando por su presencia, con el lema 'Islamo-gauchistas fuera de nuestros campus'. Quentin D. formaba parte de un dispositivo de seguridad informal para proteger a estos militantes. El colectivo Némésis acusa a militantes antifascistas, en particular de Jeune Garde –un grupo disuelto en 2025 y fundado por el diputado LFI Raphaël Arnault–, de ser los responsables. Identifican a Jacques-Élie Favrot, colaborador parlamentario de Arnault y miembro de Jeune Garde, entre los agresores. Raphaël Arnault no había respondido de inmediato. Rima Hassan condenó firmemente los hechos en X, afirmando que su servicio de seguridad de La France insoumise (LFI) 'no está implicado' y exigiendo que se haga justicia. En la derecha, figuras como Éric Zemmour, Marine Le Pen, Jordan Bardella y Sarah Knafo expresaron su apoyo a la víctima, calificando a la extrema izquierda de amenaza y exigiendo la disolución de los grupos antifascistas. Bruno Retailleau y François-Xavier Bellamy criticaron el silencio inicial de LFI. En la izquierda, el alcalde ecologista de Lyon, Grégory Doucet, condenó la reyerta 'con la máxima firmeza', seguido por Marine Tondelier, Anaïs Belouassa-Cherifi y Manuel Bompard, que ofrecen su apoyo a Quentin y su familia. El ministro Philippe Baptiste describió la violencia como 'insoportable'. La fiscalía de Lyon ha abierto una investigación por 'violencia agravada', asignada a la policía nacional. Las autoridades permanecen cautelosas sobre las circunstancias, señalando que el incidente no estaba inicialmente vinculado a las protestas cerca del IEP o en la Universidad Lyon-3, donde se produjeron disrupciones sin violencia grave reportada.