Un grupo de nazis de Aktivklubb Sverige marchó por el centro de Estocolmo el sábado sin permiso policial y con máscaras faciales. La policía los escoltó sin hacer cumplir la prohibición de enmascaramiento, ya que no se produjo ninguna alteración del orden público. El incidente ha generado llamadas a acciones más fuertes contra el extremismo.
El sábado, un grupo de hombres del grupo nazi Aktivklubb Sverige marchó por Estocolmo, desde Strandvägen pasando por Riddarhuset hasta Riddarholmen. Estaban completamente enmascarados y llevaban uniformes, pero la manifestación carecía de permiso según la ley de orden público. La policía evaluó que el evento no causó alteración del orden público ni peligro inminente de tal, y por lo tanto no aplicó la prohibición de enmascaramiento en la ley (2005:900).
Annika Laestadius, subjefa de policía del área de Estocolmo Ciudad, explica: «Cuando llegamos al encuentro, escucharon y siguieron nuestras indicaciones sobre cómo se debía realizar la manifestación durante la marcha.» Se refiere al texto legal, que permite el enmascaramiento en manifestaciones siempre que no surja alteración del orden público, como violencia o daños.
Artículos de opinión en Dagens Nyheter critican la gestión. Shwan Kareem escribe: «La policía debería haberles exigido quitarse las máscaras. Ya es ley en forma de prohibición de enmascaramiento.» Señala dobles estándares políticos y cita al diputado Hans Eklind (KD): «Se debería poder ver con quién se está hablando.»
Rolf Gabrielsson advierte sobre la normalización del nazismo y urge al gobierno: «El ministro de Defensa Civil Carl-Oskar Bohlin (M) tiene una clara responsabilidad social en esta situación.» Establece paralelos con la Alemania de los años 30 y cita a Mark Twain: «La historia no se repite exactamente, pero a menudo rima.» Kareem enfatiza: «Normalizar actividades nazis y racistas tan abiertamente en nuestras calles es también profundamente aterrador.»
El incidente pone de relieve tensiones en torno a la libertad de expresión, las leyes y el extremismo en Suecia, con demandas de medidas concretas para fortalecer la democracia.