Los votantes de Nevada acudieron a las urnas el martes 9 de junio para elegir al candidato demócrata que se enfrentará al gobernador republicano Joe Lombardo en noviembre, en un contexto donde el aumento de los precios y la ralentización del turismo han afectado la popularidad del presidente Donald Trump en el estado.
Seis demócratas figuraban en la boleta electoral de las primarias para gobernador de Nevada, entre ellos el fiscal general del estado, Aaron Ford, y la comisionada del condado de Washoe, Alexis Hill. Hill pasó el día de las primarias haciendo campaña puerta a puerta en el norte de Nevada, afirmando que su equipo ha visitado al menos 20,000 hogares desde que comenzó su carrera. Ha hecho hincapié en temas como la igualdad económica y la gestión ambiental. Por su parte, Ford ha intentado convertir la asequibilidad en el eje central de la contienda y vincular a Lombardo con la agenda de Trump. Ford también se benefició del respaldo del Culinary Workers Union Local 226, una importante fuerza política en Nevada que representa a los trabajadores de la hostelería. Lombardo ha declarado que se centra en los asuntos estatales y no en los detalles de los debates nacionales, como los aranceles. En un informe de NPR, una grabación archivada del gobernador lo captó diciendo que estaba "preocupado por Nevada" y no por "todos los matices" de la política exterior y los aranceles. El mismo informe citó encuestas recientes que muestran que el índice de aprobación de Trump en Nevada está casi 20 puntos por debajo, un indicador con el que los demócratas esperan abrirse paso en un estado que a menudo se ha decidido por márgenes estrechos.