El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran K. Mamdani, anunció el lunes que se planean cinco tiendas de comestibles municipales en los cinco distritos, con una "canasta básica" de productos esenciales a precios aproximadamente un 30% por debajo de los costos minoristas típicos. Funcionarios de la ciudad informaron que se espera que la primera tienda abra en el Bronx hacia finales de 2027, con un segundo local previsto en La Marqueta, en East Harlem, para finales de 2029.
En una conferencia de prensa en Brooklyn, Mamdani señaló que el descuento del 30% se aplicaría a un conjunto definido de alimentos cotidianos, incluyendo productos frescos, carne y mariscos, además de unas 20 categorías adicionales que abarcan productos básicos de despensa, lácteos y artículos refrigerados.
Bajo este plan, la ciudad establecería precios con descuento una vez al mes y los mantendría fijos durante todo el periodo, un enfoque que la administración asegura tiene como objetivo brindar previsibilidad a los compradores.
Funcionarios municipales aclararon que las tiendas no venderán ciertos artículos de alto margen de beneficio, como cigarrillos, boletos de lotería o alimentos preparados calientes, argumentando que el objetivo es mejorar la asequibilidad sin afectar directamente a las bodegas locales.
Se espera que la primera tienda de comestibles municipal abra a finales de 2027 en el complejo The Peninsula en Hunts Point, en el Bronx, un sitio de reurbanización que incluye el antiguo centro de detención juvenil Spofford. Está prevista una segunda ubicación en La Marqueta, en East Harlem, y la administración proyecta su apertura para finales de 2029. Los funcionarios indicaron que tres ubicaciones adicionales, una en cada uno de los distritos restantes, aún no se han definido.
El modelo de la ciudad depende de la financiación pública para el espacio y la construcción, mientras que operadores privados se encargarían de las operaciones diarias. Según lo descrito por la administración, las tiendas no están diseñadas para generar ganancias, y la ciudad pretende utilizar la reducción de gastos generales, como el alquiler y los costos de impuestos a la propiedad, para ayudar a respaldar los precios con descuento.
El Ayuntamiento proyectó que los descuentos podrían reducir una factura de comestibles promedio en aproximadamente un 15%, ahorrando cerca de 90 dólares al mes, o unos 1.000 dólares al año.
El plan también ha generado críticas por parte de opositores que argumentan que el comercio minorista gestionado por el gobierno podría enfrentar desafíos operativos. The Daily Wire, un medio conservador, calificó la propuesta como un ejemplo de "socialismo" y la comparó con sistemas estatales que han tenido dificultades en otros países, aunque tales comparaciones son argumentos políticos más que afirmaciones directamente verificables sobre cómo funcionará el programa de Nueva York.