Una productora ha llevado a Nicki Minaj y a su empresa Pink Friday Productions ante los tribunales, alegando que les adeuda más de 275.000 dólares por gastos adelantados para dos conciertos en 2023. TMZ obtuvo los documentos judiciales que detallan el supuesto incumplimiento. El conflicto se remonta al Jingle Ball y al lanzamiento de su álbum Pink Friday 2.
¡Atención! Nicki Minaj ha sido llevada a los tribunales por 24/7 Productions, quienes aseguran haber desembolsado más de 255.000-275.000 dólares (dependiendo de la letra pequeña) para sus actuaciones a finales de 2023 en el Jingle Ball y en el lanzamiento del álbum Pink Friday 2. Según los documentos judiciales obtenidos por TMZ, esta no es la primera vez que trabajan juntos; ya colaboraron con Nicki en la edición de 2022 de los MTV Video Music Awards para la producción en vivo. Posteriormente, Nicki volvió a contratar sus servicios, enviaron los presupuestos aprobados y se encargaron de todo, desde la planificación avanzada y la gestión en el lugar hasta el personal, audio, iluminación, montaje, transporte terrestre y toda la logística. Adelantaron el dinero esperando el reembolso, pero no recibieron respuesta. Según los informes, el equipo de Nicki recaudó alrededor de 650.000 dólares solo por las actuaciones del Jingle Ball, sin embargo, la factura quedó impagada. Tras años de intentos de cobro, solo recibieron respuestas evasivas: "Lo revisaremos". Ahora, 24/7 ha demandado a Nicki y a Pink Friday Productions por incumplimiento de contrato y otros cargos, exigiendo más de 275.000 dólares por daños y perjuicios. Por el momento, el equipo de Nicki no se ha pronunciado, pero esta demanda ha generado mucho revuelo entre los Barbz. ¿Pagará la Reina Nicki o contraatacará en los tribunales? Seguiremos informando.