Una organización con sede en Ibadan ha instado a la Asamblea Nacional de Nigeria a incorporar la salud cerebral y el desarrollo de capital en las políticas de salud, educación y económicas. El llamado destaca la crisis creciente de salud cerebral en África, que cuesta al continente 54 mil millones de dólares anuales. Esto ocurre en medio de cambios demográficos en Nigeria y el aumento de trastornos cerebrales.
La Iniciativa de Salud Cerebral de Nigeria, con sede en Ibadan, instó a la Asamblea Nacional el 20 de noviembre de 2025 a promulgar legislación urgente que integre la salud cerebral y el desarrollo del capital cerebral en los marcos de salud, educación y economía del país. La directora ejecutiva, la Dra. Temitope Farombi, neuróloga, transmitió esto en una carta al Presidente de la Cámara de Representantes, entregada a través del Secretario.
Farombi se refirió al Documento de Políticas Cerebrales del G20 (2025), señalando que las naciones africanas incurren en más de 10 mil millones de dólares anuales en costos directos de atención médica para trastornos de salud cerebral, más 44 mil millones de dólares en productividad perdida, totalizando 54 mil millones de dólares para el continente. Enfatizó la salud cerebral como un elemento central del desarrollo del capital humano, advirtiendo que la inacción podría exacerbar las vulnerabilidades de Nigeria en medio de cambios demográficos rápidos, incluyendo una población juvenil en expansión y un aumento de condiciones cerebrales relacionadas con la edad.
La carta se basa en el Grupo de Trabajo de África sobre Salud Cerebral, coordinado por la Colaborativa de Alzheimer de Davos con apoyo de expertos globales. Esquema cinco áreas prioritarias para reformas: combatir el bajo peso al nacer, impulsar la educación y el desarrollo cognitivo, promover la salud cardiovascular, abordar la pérdida auditiva y avanzar en tratamientos innovadores y herramientas digitales.
Este impulso subraya la necesidad de políticas proactivas para abordar los crecientes desafíos de salud cerebral en África, particularmente en naciones como Nigeria que enfrentan cargas de salud en evolución.