La artista visual Nora Lanzieri inaugura la exposición “Las Catrinas están de Ronda” en la galería Azulay Art, fusionando fotografía documental e instalaciones inspiradas en la tradición mexicana del Día de Muertos. Esta muestra, que ya se exhibió en Xalapa, México, será una de las atracciones destacadas de la Noche de los Museos 2025 en Buenos Aires el 8 de noviembre.
La exposición “Las Catrinas están de Ronda” surgió en 2022, cuando Nora Lanzieri recibió una invitación para exponer en México. Con dos ideas en mente, optó por explorar el Día de Muertos y las catrinas, desarmando estereotipos sobre la muerte y destacando su faceta luminosa en la tradición mexicana. “Yo tenía dos ideas en mente. Una era trabajar con el Día de Muertos y las catrinas”, recordó la artista.
Fotografías tomadas en pueblos como Xico y Naolinco conviven con instalaciones que incluyen botellas, flores de cempasúchil y objetos intervenidos, producidos entre México y Buenos Aires. Un núcleo central es el Altar de botellas, hecho con cuarenta y nueve botellas de licor adornadas con la flor sagrada, símbolo de guía para las almas. “No quería hacer un altar tradicional. Yo quería crear uno propio, hecho con elementos que ellos usan y que representara su espiritualidad”, explicó Lanzieri. El color amarillo domina el recorrido, representando vida, luz y divinidad. “El amarillo es luz. Es sol. Es divinidad. Es espiritualidad. Por eso lo elegí”.
La interacción es clave en la instalación Raíces de la tradición mexicana, donde los visitantes giran tablas para participar. “No quiero que el espectador solo mire. Quiero que sienta que forma parte de la experiencia”, afirmó. La curadora mexicana Blanca Vargas enfatizó: “La muerte es parte de la vida, y así la vemos. Siempre existe la creencia de que los muertos regresan a compartir los alimentos con los vivos”.
Lanzieri compartió una experiencia personal: “Ellos esperan a sus seres queridos. Les ponen la comida que les gustaba. Hay señales. Vos dejás un vaso de tequila y al día siguiente está más bajo”. La muestra cierra con una catrina que dice: “Aunque me morí, no me fui, sigo tomando fotos”. La gestora cultural Martha Josefina Aguilar Nájera destacó: “Se hizo un esfuerzo enorme para que ustedes vean un pedacito de nuestra cultura. El éxito en México no podía ser menos aquí”.
“Fue un año de trabajo. Hubo mucha gente que me ayudó. No fue solo mi parte creativa, sino un trabajo en equipo”, señaló Lanzieri. Su propósito: “Quiero que el público se lleve una sensación de alegría, no de tristeza. Que entienda que para ellos la muerte es encuentro, no despedida”.
La exposición está en Azulay Art, Av. del Libertador y Callao, Recoleta, abierta hasta el 9 de noviembre con entrada gratuita y reserva previa. Para la Noche de los Museos, el 8 de noviembre, el horario es de 19 a 2 de la mañana.