Los mercados mundiales vieron descender los precios del petróleo y avanzar las acciones después de que Estados Unidos e Irán suspendieran los ataques de represalia. El dólar se debilitó frente a otras divisas, mientras que los bonos del Tesoro avanzaron ante la disminución de las preocupaciones por la inflación.
Los operadores se centran ahora en las próximas decisiones sobre tipos de interés de la Reserva Federal y en los informes de las grandes empresas tecnológicas. Se espera que los bancos centrales de todo el mundo recalquen la necesidad de ser cautelosos ante los posibles efectos de la subida de los costes energéticos sobre la inflación.
Singapur endureció su política monetaria, lo que reforzó su dólar en relación con la divisa estadounidense. Estas medidas reflejan los esfuerzos por gestionar las presiones económicas internas en medio de la cambiante dinámica del suministro energético mundial.
Los precios del petróleo Brent bajaron en línea con la relajación general de las tensiones en Oriente Próximo. Los participantes en el mercado siguen vigilando los acontecimientos en la región por si hubiera signos de una nueva volatilidad.