Olivia Wilde ha negado los rumores sobre una supuesta discusión a gritos con Florence Pugh durante el rodaje de Don't Worry Darling. En una nueva entrevista, abordó las especulaciones de 2022 y explicó por qué guardó silencio en aquel momento.
Olivia Wilde declaró a The Cut que no hubo ninguna discusión a gritos en el set de Don't Worry Darling. También rechazó las afirmaciones de que estuvo ausente durante la producción de la película de 2022.
Wilde señaló que los ejecutivos del estudio le indicaron que permaneciera callada. Recordó que le dijeron: "No digas ni una maldita palabra. Solo sal ahí y sonríe". Wilde añadió que ahora lamenta haber seguido ese consejo.
Un grupo de 40 miembros del equipo técnico emitió anteriormente un comunicado apoyando a Wilde. Negaron cualquier comportamiento poco profesional y la describieron como una líder eficaz que estuvo presente durante toda la producción.
Wilde ya había expresado anteriormente su frustración en el podcast Call Her Daddy. Comentó que se sintió desconectada de la narrativa pública en torno a la película.