La Policía Civil de São Paulo y el Ministerio Público lanzaron la Operación Última Parada el jueves, lo que resultó en la detención del concejal Senival Moura (PT) y otros sospechosos vinculados a la operadora de autobuses Transunião Transportes.
Las investigaciones indican que Senival Moura ejercía un control de facto sobre Transunião, utilizando la empresa para mover fondos ilícitos vinculados al PCC. Los documentos analizados y las comunicaciones telemáticas apuntan a una desviación de 15 millones de reales y a la implicación de operadores financieros, basándose en un manuscrito incautado.
La operación también detuvo a Jair Ramos de Freitas, conocido como Cachorrão, y a Devanil de Souza Nascimento, conocido como Sapo. El tribunal ordenó la incautación de 194 millones de reales, 117 vehículos, 21 propiedades y tres embarcaciones.
El alcalde Ricardo Nunes firmó un decreto de intervención en Transunião para asegurar los servicios de transporte colectivo. La defensa de Senival Moura declaró que el concejal es inocente y recibió la detención con indignación, confiando en el sistema judicial para probar la ausencia de conducta ilícita.