Örebro Hockey ha roto su racha de cinco partidos perdidos con una victoria por 4-3 sobre Djurgården en el Hovet. El equipo mostró un fuerte carácter después de que el local recortara distancias al final del partido. Egor Polin fue la estrella con un gol y dos asistencias.
El jueves por la noche, la oscuridad alrededor de Örebro Hockey se disipó al derrotar al equipo 4-3 a Djurgården en el Hovet de Estocolmo. Fue un giro largamente esperado tras cinco derrotas consecutivas y solo un punto en los partidos recientes. El entrenador Niklas Eriksson resaltó el esfuerzo del equipo: «Cómo se veía era secundario, y creo que ejecutamos bien el partido.» Egor Polin emergió como el héroe del encuentro con un gol y dos asistencias, recibiendo elogios de todas partes. El delantero aceptó los halagos con humildad: «Está bien, pero nada en lo que pienso. Estoy intentando elevar mi nivel base y jugar lo mejor posible.» Su empuje levantó a Örebro, especialmente contra un Djurgården que solo había sumado siete puntos en sus últimos diez partidos y parecía mentalmente frágil. Con 13 minutos por jugar, el equipo local recortó a 3-4, pero Örebro resistió y se llevó los cruciales tres puntos. Ambos equipos entraron como los de peor forma en la SHL, pero Örebro ofreció una sólida actuación durante gran parte del partido. La victoria trae nueva esperanza ante los próximos desafíos en la liga.