Örebro Hockey lideraba 3–1 al inicio del tercer período pero colapsó y perdió 4–3 ante Linköping en el Saab Arena. El jugador Sampo Ranta fue ayudado a salir del hielo con una lesión y cojeó tras el partido. El entrenador Niklas Eriksson describe el rendimiento del equipo como demasiado pobre.
Örebro Hockey cerró el año con una aplastante derrota ante su rival de fondo de tabla Linköping. El partido en el Saab Arena de Linköping terminó 4–3 a favor del equipo local, a pesar de que Örebro tenía una ventaja de dos goles al inicio del tercer período. El equipo colapsó y encajó tres goles, marcando su tercera derrota consecutiva ante rivales de la parte baja de la tabla. En esos tres partidos, Örebro ha encajado un total de 16 goles.
Sampo Ranta tuvo que ser ayudado a salir del hielo durante el partido y cojeó después. «Lo examinaremos en los próximos días», escribe el entrenador Niklas Eriksson en un mensaje de texto. Tras el partido, Eriksson fue crítico: «Como hemos jugado en estos tres partidos, es demasiado pobre. No hace falta decirlo de otra manera.»
La derrota llegó a pesar de una posición fuerte para detener la racha negativa del equipo. Hubo caos sobre el hielo, y muchas almas rojas sintieron el dolor del fracaso. Un solo partido no decide una temporada, pero subraya la necesidad de cambios.