Cientos de personas se reunieron el martes en la iglesia Pingskyrkan de Örebro para el funeral de Hugo Mosshagen, portero del BK Forward de 20 años, fallecido en un tiroteo el 21 de marzo. Familiares y compañeros de equipo cargaron el féretro en una emotiva ceremonia que reflejó el duelo de la ciudad por este asesinato aún sin resolver.
El funeral de Hugo Mosshagen tuvo lugar el martes en la iglesia Pingskyrkan, cuyas puertas se abrieron a las 13:30 horas. Los asistentes se reunieron en el exterior para presentar sus respetos al joven futbolista, quien fue asesinado a tiros en Markbacken, Väster, poco después de la medianoche del 21 de marzo.
Seis compañeros de equipo del BK Forward, incluido el capitán Josef Ibrahim, portaron el féretro. Ibrahim, quien perdió recientemente a sus padres, compartió su inmenso dolor: “Ha sido demasiado. Se ha vuelto algo normalizado. Los sentimientos por mamá y papá vuelven a despertar al mismo tiempo que siento un profundo pesar por Hugo”.
El padre de Hugo, Joakim Gunnarsson, agradeció a los asistentes por la hermosa ceremonia, pero lamentó: “Uno no debería tener que enterrar a un hijo. Así son las cosas”. La familia eligió la música, que incluyó un solo del artista local Pelle Ankarberg y una pieza personalizada titulada 'Hugos låt', la cual consideraron que a Hugo le habría gustado.
Para sus padres, Marie y Joakim, enterrar al mayor de sus cuatro hijos supuso el peor miedo de cualquier progenitor, incluso mientras la primavera simbolizaba futuros perdidos.