El Örebro SK perdió 2-1 contra el Helsingborgs IF en el Behrn Arena. Una expulsión temprana y un incidente disputado marcaron el partido.
El ÖSK comenzó el encuentro con varias ocasiones de gol, pero sufrió un contratiempo en el minuto 18. John Stenberg fue expulsado por mano dentro del área, lo que derivó en un penalti y en el primer gol de los visitantes.
Tras el partido, Stenberg asumió la responsabilidad: "Estoy terriblemente decepcionado por cómo salió todo. Asumo toda la culpa", declaró.
Al final de la primera parte, el ÖSK reclamó una tarjeta roja tras un duelo entre Jakub Ojrzyński y Adam Akimey. Sin embargo, el árbitro Farouk Nehdi optó por mostrar tarjeta amarilla. "Consideré que disparó de forma normal", explicó Nehdi. Ojrzyński describió la situación como una agresión: "Vino con fuerza total y realmente me golpeó".
El ÖSK ha marcado siete goles en nueve partidos, una cifra señalada como un problema recurrente.