La policía del estado de Osun ha detenido a un hombre de 50 años en Ilesa por el presunto delito de desfloración de una niña de 12 años. La detención se produjo tras una denuncia de la madre de la víctima, quien notó evidencias sospechosas en la ropa de su hija. Las investigaciones revelaron agresiones repetidas a partir de julio de 2025.
En Ilesa, en el área de gobierno local de Ilesa West del estado de Osun, la policía actuó con rapidez ante una denuncia presentada el 16 de noviembre de 2025 en la sede de la división 'C'. La denuncia fue interpuesta por la madre de una niña de 12 años, quien encontró una sustancia blanquecina viscosa en la ropa interior de su hija mientras lavaba. Al ser interrogada, la niña reveló que su vecino, el sospechoso de 50 años, había mantenido relaciones sexuales con ella.
Las autoridades organizaron de inmediato un examen médico para la víctima en un centro autorizado, donde se confirmó una agresión sexual con penetración forzada. El caso fue transferido a la unidad de familia y género del Departamento de Investigación Criminal del Estado para una pesquisa más profunda. La niña también fue trasladada a un centro de apoyo para atención continua, donde se determinó que estaba desnutrida debido a las circunstancias de su familia.
Indagaciones posteriores revelaron que no se trataba de un incidente aislado; las agresiones habían comenzado en julio de 2025. El sospechoso, aprovechándose de la madre viuda de la víctima que carecía de ingresos estables, supuestamente le pagaba N200 a la niña después de cada encuentro para que comprara comida.
DSP Abiodun Ojelabi, portavoz de la policía del estado de Osun, detalló estos acontecimientos en un comunicado emitido el 5 de diciembre de 2025. "La Policía del estado de Osun desea informar al público que, tras una denuncia el 16 de noviembre de 2025, se reportó un caso de desfloración... Al interrogarla, la víctima confesó que el sospechoso, que es su vecino, había tenido conocimiento carnal de ella", indica el comunicado.
El comisario de policía del estado, Ibrahim Gotan, condenó enérgicamente el crimen, afirmando que representa una forma grave de abuso infantil, acoso y explotación. Pidió a padres y tutores que permanezcan alerta y denuncien cualquier sospecha a la policía o agencias relevantes, enfatizando: "Juntos, podemos proteger a nuestros niños y hacer justicia." Este incidente pone de manifiesto los desafíos continuos para salvaguardar a los niños vulnerables en la comunidad.