Las celebraciones de fin de año en Colombia dejaron un saldo de 1.419 personas lesionadas por el uso de pólvora entre diciembre de 2025 y enero de 2026, un aumento del 10,4% respecto al año anterior. Entre los afectados, 428 son menores de 18 años, lo que resalta la vulnerabilidad de la niñez. Autoridades de salud reiteran la necesidad de erradicar esta práctica riesgosa.
El Instituto Nacional de Salud reportó 1.419 lesionados por pólvora en todo el país entre el 1 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de 2026. Este incremento del 10,4% se concentra en la noche de Año Nuevo, con 391 casos nuevos entre la tarde del 31 de diciembre y la del 1 de enero. Antioquia registró el mayor número con 182 casos, seguida de Nariño, Bogotá, Norte de Santander y Cauca.
En Cali, la Secretaría de Salud Pública contabilizó 46 lesionados entre el 30 de noviembre de 2025 y el 2 de enero de 2026, superando los 42 del año previo. De estos, 37 son hombres, nueve mujeres y nueve menores de edad, incluyendo dos niños menores de cinco años. Se reportaron seis amputaciones y una lesión ocular severa, con 16 casos de observadores heridos. La mayoría ocurrió en vía pública, involucrando volcanes, totes y pólvora modificada. El secretario de Salud, Germán Escobar, declaró: “la pólvora no es un juego”, enfatizando los comportamientos irresponsables pese a las campañas preventivas.
En el Valle del Cauca, excluyendo Cali, hubo 14 lesionados entre el 31 de diciembre y la tarde del 1 de enero, elevando el total departamental a 63, 23 más que antes. El 35% son menores, con lesiones principalmente en miembros superiores. Buga y Buenaventura reportaron 11 casos cada uno, y Tuluá 10.
El Cauca cerró con 81 quemados, 17 más que en 2024, de los cuales 42 son menores. Popayán lideró con 13 casos, seguida de Santander de Quilichao con nueve. Solo en la noche del 31 de diciembre y el 1 de enero se sumaron 25 nuevos.
No se registraron muertes, pero las secuelas graves subrayan la urgencia de proteger a la niñez y eliminar el uso de pólvora en celebraciones.