La Superintendencia de Pensiones ha iniciado una consulta pública sobre una norma que eleva los requisitos para directores y ejecutivos de inversiones en las AFP. Esta medida, que genera controversia en la industria, exige al menos 10 años de experiencia en gestión de activos por más de US$1.000 millones. Las administradoras existentes tendrán hasta abril de 2027 para adaptarse.
La Superintendencia de Pensiones publicó esta semana una norma en consulta pública para implementar aspectos de la reforma previsional, enfocándose en la regulación de nuevas AFP y en requisitos más estrictos para las existentes. Esta iniciativa busca fortalecer la gobernanza en el sector, pero ha suscitado preocupación entre ejecutivos y potenciales inversionistas.
De acuerdo con el texto, los directorios de las AFP deben contar con al menos cinco miembros, dos de ellos independientes. La mayoría de los directores, incluyendo titulares y suplentes, necesitará acreditar 10 años de experiencia acumulada en administración de activos en entidades financieras supervisadas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la propia Superintendencia o equivalentes en el extranjero miembros de la IOSCO. Estas entidades deben haber gestionado al menos US$1.000 millones en activos de terceros al cierre del último año de trabajo del director.
Ejecutivos de la industria indican que estas exigencias podrían restringir la diversidad en los perfiles profesionales, limitando candidatos con expertise variado. Algunos analistas sugieren que la norma excede lo establecido en la ley, aunque el regulador aclara que aplica un período transitorio hasta abril de 2027 para las AFP actuales.
Adicionalmente, se elevan estándares para el equipo de inversiones: los profesionales principales y el responsable de riesgos requieren siete años de experiencia en gestión de activos similares, con 10 años para el gerente de inversiones. La consulta pública cierra el 16 de diciembre, permitiendo comentarios hasta esa fecha.