El presidente Gustavo Petro y el presidente electo Abelardo De La Espriella suspendieron el proceso de empalme tras acusaciones cruzadas de intento de golpe de Estado.
Petro aseguró que su gobierno cumple con la ley al presentar informes públicos de las entidades estatales. Afirmó que el gobierno entrante no asistió a estos actos transmitidos por televisión.
De La Espriella suspendió el empalme argumentando que Petro desconoce los resultados electorales y busca perpetuarse en el poder. El presidente electo llamó a las Fuerzas Armadas a cumplir su juramento constitucional.
Petro convocó a una resistencia civil el 20 de julio contra lo que describió como un gobierno ilegítimo. De La Espriella respondió que esa narrativa es un disfraz para justificar un golpe de Estado.
Ambos bandos intercambiaron críticas sobre amenazas y falta de respeto durante la transición hacia la posesión del 7 de agosto.