Más de 100 000 plantas de marihuana, valoradas en 20 millones de pesos, fueron arrancadas y destruidas por personal de la Policía Nacional de Filipinas durante una operación el 12 de julio a lo largo del límite entre la Provincia Montañosa y Kalinga.
Las plantas fueron halladas en una zona montañosa entre el municipio de Sadanga, en la Provincia Montañosa, y el municipio de Tinglayan, en Kalinga. Los agentes de la Oficina Provincial de Policía de la Provincia Montañosa, incluyendo la Comisaría Municipal de Sadanga y otras unidades, llevaron a cabo la erradicación en el lugar con el apoyo de la Agencia Filipina Antidrogas. La operación forma parte de los esfuerzos continuos de la policía para frenar el cultivo y la distribución de drogas ilegales en la región de la Cordillera. El jefe de la PNP, el general Jose Melencio C. Nartatez Jr., declaró que las operaciones basadas en inteligencia con agencias asociadas y comunidades locales continuarán bajo el Programa Mejorado de Gestión de Operaciones Policiales. La destrucción fue reportada por la Oficina de Información Pública de la PNP el 13 de julio.