La policía ha intensificado los controles sobre los conductores de autobuses interestatales y ambulancias como parte de la Operación Toofan, tras recibir informes sobre el uso de drogas sintéticas. La campaña incluye pruebas más exhaustivas y la colaboración de equipos conjuntos de varios departamentos.
La acción policial responde a las quejas de los pasajeros sobre el presunto consumo de drogas por parte de algunos miembros de las tripulaciones. Un alto mando policial declaró que las intervenciones por sectores continuarán bajo un plan orientado a obtener resultados. Las pruebas de detección de drogas forman el núcleo de esta iniciativa, con especial atención a las denuncias de los pasajeros. Equipos conjuntos del Departamento de Vehículos de Motor, el Departamento de Impuestos Especiales y la Fuerza de Protección Ferroviaria están colaborando en las tareas. Los conductores de ambulancias se enfrentan a un escrutinio especial después de que informes previos del Active Networked Group of Emergency Life Savers señalaran diversos motivos de preocupación. Un técnico en emergencias médicas afirmó que quienes desempeñan funciones críticas para la vida deben someterse a revisiones rigurosas. Mahesh Kunnel, un conductor de ambulancia de Kayakkodi, señaló que la mayoría de los conductores actúan de forma responsable y que las excepciones no deberían eclipsar la labor de los operadores comprometidos.