En declaraciones a los expatriados coreanos al llegar a Nueva Delhi, el presidente Lee Jae-myung prometió elevar las relaciones entre Corea e India a un "nivel completamente nuevo" a través de la cumbre del lunes con el primer ministro Narendra Modi, en medio de los riesgos para la cadena de suministro derivados de la situación en Oriente Medio.
Tras su llegada el domingo a Nueva Delhi para una visita de Estado de tres días, detallada en coberturas previas, el presidente Lee Jae-myung se dirigió a la comunidad coreana señalando: "El nivel de cooperación entre Corea e India es bastante bajo en comparación con el vasto potencial de la India". Calificó la cumbre del lunes como un posible "punto de inflexión" que elevará los lazos a nuevas alturas.
Lee calificó a los expatriados coreanos (alrededor de 12,000 en India) como "activos invaluables" y "diplomáticos civiles" que aprovechan sus redes. Con la población de 1.4 mil millones de la India, un crecimiento superior al 6% y un papel creciente en la cadena de suministro global, pero con solo 600-700 empresas coreanas presentes, destacó el potencial sin explotar.
Al citar las interrupciones en la cadena de suministro causadas por la guerra entre Estados Unidos e Irán en Oriente Medio, Lee posicionó a ambas naciones, dependientes de las importaciones, como "socios estratégicos cruciales". La cumbre, su tercera en persona después de las del G7 y G20 el año pasado, abordará la construcción naval, las industrias marítimas, las finanzas, la IA, la defensa y la seguridad energética, según el asesor de Seguridad Nacional, Wi Sung-lac.
Los lazos se remontan a 1973 y se actualizaron a una "asociación estratégica especial" en 2015. Después de la cumbre: mesa redonda de negocios y almuerzo de Estado con la presidenta Droupadi Murmu.