Promesas sin materiales no reconstruyen tras Melissa

El huracán Melissa azotó el oriente de Cuba el 29 de octubre de 2025, causando al menos 45.282 daños en viviendas. El Consejo de Ministros prometió financiar el 50% de los materiales de construcción, pero expertos cuestionan su viabilidad ante la escasez crónica. Familias afectadas enfrentan un déficit habitacional que supera las 850.000 unidades.

El huracán Melissa impactó el oriente de Cuba durante siete horas el 29 de octubre de 2025, con vientos de hasta 200 kilómetros por hora y fuertes lluvias, dejando un panorama de destrucción en provincias como Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín y Las Tunas. Según datos preliminares oficiales, se reportaron al menos 45.282 daños en viviendas, sumándose a miles de hogares destruidos o afectados previamente por tormentas como Ian en 2022 y Matthew en 2017.

El 31 de octubre, el Consejo de Ministros, firmado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz, respondió con medidas de asistencia. El Estado financiará el 50% de los precios de materiales de construcción para hogares con daños totales o parciales. Además, autoriza préstamos bancarios, subsidios y asistencia social para personas de bajos ingresos, asumiendo la diferencia en tasas de interés. El Ministerio de Finanzas y Precios otorgará descuentos en precios y servicios.

Sin embargo, el economista Pedro Monreal, exespecialista de UNESCO, criticó la promesa en redes sociales: “no hace claro cómo subsidios y préstamos podrían traducirse en recursos reales”. Monreal destacó el atraso de los sistemas de protección cubanos comparados con otros países caribeños que usan microseguros paramétricos y transferencias de efectivo.

La efectividad depende de la disponibilidad de materiales, escasos en Cuba. El Programa Nacional de Viviendas está estancado, con limitaciones en cemento y acero en todas las provincias, según admitieron autoridades en julio de 2025. El Grupo Empresarial de la Industria de la Construcción (Geicon) reportó caídas en producción de agregados, losas y otros items en 2024. El déficit habitacional supera las 850.000 unidades, con solo 2.728 viviendas construidas a mediados de 2025.

Casos como el de Hilda, quien ha vivido 17 años en una casa en ruinas tras cuatro huracanes sin ayuda estatal, ilustran la vulnerabilidad. En Guantánamo, familias afectadas por el ciclón Oscar en 2024 aún residen en tiendas o refugios improvisados. Un comentario resalta el desafío: una familia necesita 300 dólares estadounidenses, y aun con el 50% estatal, los 150 dólares restantes equivalen a nueve meses de salario en pesos.

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