En el balotaje presidencial chileno, candidatos como Jeannette Jara han retomado ideas para eliminar el IVA en fármacos y acabar con las listas de espera oncológicas. Estas propuestas buscan aliviar el alto costo de los medicamentos, que representa el 60% del gasto de bolsillo en salud. Expertos ven una oportunidad para acuerdos que trasciendan la contienda electoral.
El costo elevado de los medicamentos continúa siendo un problema grave para hogares de ingresos bajos y medios en Chile, representando cerca del 60% del gasto de bolsillo en salud, uno de los porcentajes más altos en la OCDE. Héctor Sánchez, director ejecutivo del Instituto de Salud Pública de la UNAB, destaca que "el alto costo de los medicamentos sigue siendo uno de los problemas más gravosos para los hogares de ingresos bajos y medios: explica cerca del 60% del gasto de bolsillo en salud. La segunda vuelta ofrece una oportunidad para avanzar hacia acuerdos que trasciendan la contingencia electoral".
En el balotaje, Jeannette Jara ha incorporado la propuesta de Franco Parisi de eliminar el IVA en fármacos e insumos para la tercera edad, con el fin de reducir el gasto de bolsillo. Una revisión de los programas de los cinco candidatos más votados, que suman el 97% de los sufragios, revela un consenso amplio para mejorar la cobertura de medicamentos. Las rutas incluyen la rebaja del IVA de Parisi, la incorporación de medicamentos ambulatorios como prestación GES propuesta por Evelyn Matthei, y mayores capacidades regulatorias y de compra para bajar precios, presentes en programas de Jara y José Antonio Kast.
Sánchez sugiere un compromiso concreto: impulsar una ley para un seguro universal de medicamentos con cobertura inicial del 20%, que aumente gradualmente con el financiamiento, negociación de precios y distribución en zonas urbanas y rurales, integrándose con Fonasa, Isapres, seguros privados y GES.
Otro tema transversal es eliminar las listas de espera oncológicas. Matthei propone resolverlas en 100 días, idea adoptada por Jara. El diagnóstico tardío afecta la calidad de vida, por lo que se requiere voluntad política para articular recursos públicos y privados. La experiencia indica que la colaboración público-privada acelera avances, especialmente ante listas acumuladas desde la pandemia. Cumplir la meta exige una estrategia dual: fortalecer el sector público y comprar servicios privados vía el Fondo Nacional de Salud, evitando enfoques excluyentes que no resuelvan la urgencia para miles de pacientes.