Rav Bariach ha introducido una nueva paleta de colores para puertas exteriores en colaboración con las diseñadoras Lital Rozenshtein y Lucy Viknin de Hameatzvot. Los tonos se inspiran en el paisaje local de Israel para combinar funcionalidad con estética. Esta iniciativa destaca una tendencia creciente en la que las puertas principales sirven como elementos expresivos de diseño.
La puerta principal, antaño una mera barrera funcional, está evolucionando hacia un elemento clave de diseño en los hogares, según una nueva iniciativa de Rav Bariach. En el contexto de las tendencias de diseño de 2026, la empresa lanza una paleta que integra tonos naturales inspirados en el terreno de Israel. El marrón cacao profundo sugiere estabilidad, el terracota rugoso evoca la tierra cálida tras la lluvia, la arena clara aporta suavidad y el gris urbano se alinea con la arquitectura de las ciudades modernas. Este desarrollo surge de una colaboración con el dúo de diseño Lital Rozenshtein y Lucy Viknin, conocido como Hameatzvot, en su cuarto año trabajando con Rav Bariach. Previamente, crearon una destacada colección de puertas interiores. Las nuevas opciones para exteriores enfatizan elecciones emocionales y de identidad, ya que arquitectos y diseñadores señalan la puerta como el primer punto de encuentro con un hogar. Los tonos más oscuros pueden evocar elegancia, mientras que los más claros resultan acogedores. Tecnológicamente, las puertas utilizan acero con recubrimiento en polvo electrostático, donde partículas de pintura cargadas se adhieren a la superficie y se curan a alta temperatura. Esto garantiza resistencia al intenso sol de Israel, la humedad, la lluvia y los cambios de temperatura. Rav Bariach colaboró con Nirlat, un destacado fabricante israelí de pinturas, para cumplir tanto con estándares estéticos como de ingeniería. Los tonos terrosos reflejan un cambio global hacia matices naturales y cálidos en medio del ritmo de la era digital, fomentando calma y conexión. En Israel, estos colores armonizan con la piedra y los paisajes locales, convirtiendo la puerta en una parte integral del entorno. Liderado por diseñadoras mujeres, el proyecto considera los hogares como espacios experienciales, donde incluso la elección de un color puede transformar la sensación de llegada.