Tomoko Yoshino, presidenta de la Confederación Japonesa de Sindicatos (Rengo), ha expresado su oposición a la propuesta del gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi de otorgar validez legal al uso de apellidos anteriores tras el matrimonio. Describió el plan como no una solución integral al sistema actual que obliga a las parejas casadas a compartir un apellido familiar y lo calificó como un asunto de derechos humanos.
En una entrevista el martes, Tomoko Yoshino, presidenta de la Confederación Japonesa de Sindicatos (Rengo), expresó su oposición a una propuesta de la administración de la primera ministra Sanae Takaichi para otorgar reconocimiento legal al uso de apellidos anteriores tras el matrimonio. Yoshino afirmó que el plan “no sería una solución integral (a la situación actual en la que las parejas casadas están obligadas a usar el mismo apellido familiar)”. Enfatizó que el tema de los apellidos es un “asunto de derechos humanos”.
Yoshino indicó la intención de Rengo de colaborar con partidos políticos que abogan por un sistema selectivo de apellidos dobles para parejas casadas, incluido Komeito, que anteriormente fue socio de coalición del Partido Liberal Demócrata gobernante de Takaichi y ahora está en la oposición.
Este debate ha sido un punto focal en la sociedad japonesa durante mucho tiempo, tocando temas de derecho familiar, matrimonio y cuestiones de la mujer. La implicación de un gran grupo laboral como Rengo podría intensificar las discusiones políticas sobre el asunto.