La colectividad opositora Renovación Nacional respaldará la acusación constitucional contra el ministro de la Corte Suprema Diego Simpertegui, sumándose al apoyo de la UDI y el oficialismo. La comisión revisora evaluará el libelo este miércoles, con una votación en la Cámara de Diputados programada para el jueves. Con estos respaldos, el proceso supera ampliamente la mayoría requerida.
La acusación constitucional contra el juez Diego Simpertegui, suspendido de sus funciones, avanza en el Congreso chileno impulsada por el oficialismo y ahora con el respaldo de sectores de oposición. Presentada por diputados socialistas como Daniel Manouchehri, Daniel Melo, Arturo Barrios, Leonardo Soto y Emilia Nuyado, junto a comunistas Luis Cuello, Matías Ramírez y Lorena Pizarro, la iniciativa cuenta con el apoyo de Carolina Tello del Frente Amplio y Ana María Gazmuri de Acción Humanista.
El libelo, de 52 páginas, se divide en tres capítulos: el primero acusa al magistrado de faltas notables a la probidad, abstención e imparcialidad en el litigio entre Codelco y Belaz Movitec; el segundo, por conflictos de interés en nombramientos notariales; y el tercero, por infracciones similares en el caso Fundamenta.
Este martes, la comisión revisora presidida por Maite Orsini escuchó la defensa representada por el abogado Felipe Lizama Allende, pero suspendió la sesión vespertina. El miércoles, entre las 10:30 y 12:30 horas, y de 15:30 a 17:30, analizarán las pruebas presentadas antes de votar su recomendación. El jueves, el pleno de la Cámara decidirá si el libelo procede al Senado, requiriendo mayoría de los presentes.
Renovación Nacional, a través de su jefe de bancada Frank Sauerbaum, confirmó su adhesión: “La decisión no va a ser muy distinta a la de las anteriores acusaciones a jueces”. Esta postura se alinea con apoyos previos de RN a libelos contra Antonio Ulloa, Ángela Vivanco y Sergio Muñoz. La UDI, con 21 diputados, también respaldará, según su presidente Guillermo Ramírez y legisladores como Marco Antonio Sulantay y Henry Leal. Con unos 50 votos oficialistas más 41 de oposición, se alcanza una base de 91 apoyos, superando los 77 necesarios de 151 diputados.
Este cerco político complica la posición de Simpertegui ante las denuncias de tráfico de influencias.