Rory McIlroy protagonizó una fuerte remontada el domingo en el Abierto de Escocia, pero se quedó corto tras un mal golpe con el hierro en el hoyo 16. Terminó el torneo con 12 bajo par, a cinco golpes del ganador Tom Kim.
McIlroy comenzó la ronda final de manera agresiva, logrando cuatro bajo par en los primeros nueve hoyos y sumando birdies en los hoyos 12 y 13 para acercarse a uno del liderato. Llegó al tee del 16 a dos golpes de distancia antes de desviar un hierro 6 hacia el brezo.
El norirlandés reaccionó de inmediato con las palabras: "Oh, Dios mío, soy tan malo en el golf". Más tarde explicó que el error se debió a que estuvo practicando con un viento de izquierda a derecha, un problema que ya había encontrado anteriormente en la temporada.
McIlroy hizo un bogey en el 16 y terminó la semana a cinco golpes de Kim. Describió la ronda como una señal positiva de cara al Open Championship de la próxima semana en Royal Birkdale, aunque reconoció que necesita realizar más ajustes en su juego.