Un proceso de investigación acelerado para el candidato demócrata al Senado, Graham Platner, ha permitido que surjan múltiples controversias tras el lanzamiento de su campaña en Maine.
El estratega jefe Dan Moraff ordenó que una revisión de antecedentes fuera completada en tres días por Northside Research, una firma con sede en Nueva York. La verificación tuvo un costo de 6,250 dólares y solo produjo un breve memorando de evaluación de riesgos en lugar de un informe completo.
Un funcionario de la campaña señaló que los recursos limitados impidieron un examen más exhaustivo y que un trabajo adicional no habría revelado nuevos detalles. Los investigadores omitieron realizar una entrevista o cuestionario al candidato.
Después de que Platner entrara en la contienda, surgieron problemas que incluyen mensajes explícitos enviados a mujeres distintas a su esposa, una cuenta de Kik descrita como un "paraíso para depredadores", un tatuaje vinculado a imágenes nazis y acusaciones de abuso en relaciones anteriores. Los investigadores también pasaron por alto gran parte de su historial en redes sociales.
Platner obtuvo más del 70 por ciento de los votos en las primarias demócratas al Senado de Maine y ahora se enfrenta a la senadora republicana Susan Collins en noviembre. Algunos demócratas temen que las revelaciones puedan perjudicar las posibilidades del partido de ganar el escaño.