La gobernadora de Maine, Janet Mills, se retiró el jueves de las primarias demócratas para el Senado de los EE. UU., dejando al cultivador de ostras Graham Platner como el candidato sin oposición frente a la senadora republicana Susan Collins. Mills citó una recaudación de fondos insuficiente tras quedar muy rezagada respecto a Platner en las encuestas antes de las primarias del 9 de junio.
La gobernadora Janet Mills puso fin a su candidatura al Senado de los EE. UU., anunciando su retirada debido a la falta de recursos financieros a pesar de los recientes anuncios de ataque dirigidos a los tatuajes de Platner y a comentarios pasados en Reddit; esfuerzos que no lograron ganar tracción, reflejando intentos fallidos del otoño pasado. Las encuestas públicas mostraban a Platner superándola aproximadamente 2 a 1, según lo reportado en los análisis de NPR y el boletín The Surge el 2 de mayo de 2026. Reclutada por el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, Mills tuvo dificultades en medio de las tendencias demócratas posteriores a 2024 que favorecen a candidatos más jóvenes y combativos, menos vinculados a figuras del establishment como Collins y Schumer.
Platner ahora se enfrenta a una formidable titular, la senadora Susan Collins, quien no ha perdido una elección desde su carrera a la gobernación en 1994 y ganó la reelección en 2020 por 9 puntos en un estado que Joe Biden ganó por el mismo margen, a pesar de estar por detrás en las encuestas durante todo ese ciclo. Las encuestas actuales cara a cara favorecen a Platner, aunque Collins mantiene una reputación de invencibilidad. NPR califica la contienda como un empate técnico, citando la postura progresista de Platner y sus controversias pasadas como posibles vulnerabilidades en uno de los estados más antiguos de la nación.
Esta consolidación antes de las primarias marca una rara victoria para un candidato ajeno al establishment sobre una gobernadora en ejercicio respaldada por el liderazgo del partido. El escaño de Maine es fundamental para los demócratas que buscan el control del Senado para contrarrestar la agenda del presidente Trump en un entorno potencialmente favorable para su partido.