Ryan Fox se adjudicó el Open Championship este domingo en Royal Birkdale, logrando su primera victoria en un major a los 39 años tras una carrera marcada por un inicio tardío y la perseverancia.
El golfista neozelandés de 39 años cerró su participación con un birdie en el hoyo 72 para asegurar la Claret Jug. Describió el momento tras la victoria, destacando su trayectoria poco convencional, que incluyó convertirse en profesional a mediados de sus 20 años y llegar al PGA Tour a los 37.
Fox recordó haber estado cerca de abandonar al inicio de su carrera durante su segundo año en el Aussie Tour. Una conversación con su padre en el Aussie Masters le ayudó a recuperar el enfoque, lo que derivó en un quinto puesto que le permitió mantener su tarjeta.
Atribuyó su rapidez en la toma de decisiones en el campo a los hábitos adquiridos al practicar otros deportes como el críquet y el tenis durante su juventud. Fox también mencionó una apuesta realizada con Shane Lowry sobre un partido de rugby de los All Blacks.
Otros jugadores como Scottie Scheffler y Bryson DeChambeau estuvieron presentes en las conversaciones durante la semana, pero la victoria de Fox fue el resultado principal.