Un agente del Servicio Secreto tuvo prohibida la entrada a una zona segura en Pekín el jueves porque portaba un arma de fuego, lo que provocó un tenso enfrentamiento con funcionarios chinos durante la cumbre del presidente Trump con Xi Jinping.
El incidente retrasó al grupo de prensa de la Casa Blanca durante 30 minutos mientras intentaban llegar a la caravana de Trump. Un segundo agente que ya había ingresado al área regresó para escoltar a los periodistas a través del caos, el cual fue captado en la transmisión en vivo de la BBC desde el grupo de prensa. Los reporteros expresaron su frustración, con uno diciendo: “¡Tenemos que irnos!” y otro declarando: “¡Prensa estadounidense, nos vamos!”. Una persona describió la escena como un “desastre total”. Otros funcionarios chinos intentaron detener al grupo, pero los periodistas lograron alcanzar el convoy del presidente.