Desde principios de verano, los guardias de seguridad en el centro de Lund llevan cámaras corporales. La herramienta se activa presionando un botón y muestra claramente cuándo se está grabando.
El guardia de seguridad Stefan Andreasson afirma que las cámaras proporcionan seguridad en situaciones de amenaza.
"Las personas que han bebido saben que no les convendrá amenazarnos ni acosarnos", señala.
Las cámaras son utilizadas por los guardias que patrullan las zonas céntricas de la ciudad. Una pantalla se ilumina para indicar que la grabación está en curso.