El senador estadounidense por Carolina del Sur, Lindsey Graham, falleció la noche del sábado a los 71 años tras una breve y repentina enfermedad. El legislador republicano, una voz veterana en política exterior y aliado del presidente Donald Trump, fue declarado muerto después de que los servicios de emergencia fueran llamados a su residencia en Capitol Hill.
La oficina de Graham anunció el fallecimiento el domingo, describiéndolo como resultado de una enfermedad breve y repentina. Los hallazgos preliminares de la oficina del médico forense del Distrito de Columbia señalaron como causa una disección aórtica debida a una enfermedad cardiovascular arteriosclerótica. Los técnicos de emergencias médicas acudieron a su domicilio alrededor de las 8:30 p.m. del sábado por un paro cardíaco y posteriormente lo trasladaron al Hospital de la Universidad George Washington.
Los homenajes llegaron desde ambos lados del espectro político. El presidente Trump calificó a Graham como uno de los mejores senadores que había conocido y ordenó que las banderas de los Estados Unidos ondeen a media asta hasta el sábado por la tarde. El senador Cory Booker recordó su trabajo conjunto con Graham en la ley First Step Act, describiéndolo como un "misil sin guía" capaz de dar resultados cuando se alineaba en torno a un tema.
Graham servía en el Senado desde 2003 y se encontraba en campaña para la reelección. Era conocido por su postura beligerante en política exterior y por su relación cambiante con Trump, pasando de ser un crítico a un firme partidario. El gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, nombrará a un sustituto temporal para completar el resto del mandato.