El IK Sirius venció al favorito Hammarby IF por 2-0 en su debut como local en la Allsvenskan, ante un público récord de 10.306 espectadores en el Studenternas IP de Uppsala. Los goles fueron obra de Isak Bjerkebo y Robbie Ure, consolidando un inicio perfecto tras el 3-0 frente al Degerfors y colocando al Sirius en la cima de la tabla. La victoria sirvió de revancha tras una derrota previa en la copa.
El IK Sirius tomó la delantera temprano, en el minuto nueve, cuando Isak Bjerkebo marcó el 1-0 con un disparo raso a la esquina derecha desde dentro del área. El Hammarby controló la posesión, pero el Sirius se mantuvo firme hasta el descanso, apoyado por una sólida defensa liderada por los centrales Tobias Acker y Mohamed Soumah. En el minuto 70, el portero David Celic realizó un despeje largo que rebotó de forma extraña en Viktor Eriksson, del Hammarby, quedando el balón a merced de Robbie Ure, quien anotó el 2-0 en un contraataque. "Fue un gran pase de él (Celic) y que me viera corriendo fue clave", declaró Ure a SVT Sport. "Con un 2-0 siempre nos sentimos seguros", añadió Ure a Dagens Nyheter. Isak Bjerkebo calificó la victoria como merecida: "Creamos las mejores ocasiones y ganamos justamente al final". El entrenador del Hammarby, Kalle Karlsson, había advertido sobre los contraataques del Sirius. Tras su victoria por 3-0 sobre el Degerfors, el Sirius cuenta ahora con el máximo de puntos en dos partidos y una diferencia de goles de 5-0, encabezando la clasificación. El encuentro atrajo una cifra récord de público a Uppsala, y el equipo ha demostrado su fortaleza frente a grandes clubes como el Hammarby, que se fue sin marcar a pesar de su buen debut contra el Mjällby.