El primer largometraje de ficción del director mexicano Bruno Santamaría Razo debutó en la Semana de la Crítica de Cannes. La película bebe directamente de sus recuerdos de infancia sobre el diagnóstico de VIH de su padre.
Bruno Santamaría Razo dirigió y escribió la película de 104 minutos, que combina entrevistas con su madre y escenas dramatizadas. La historia se centra en un niño de 11 años llamado Bruno y su familia en el México de los años noventa mientras afrontan el diagnóstico del padre y la incipiente identidad queer del hijo.