Las fronteras terrestres de Sudáfrica están experimentando una fuerte presión a medida que el rush de retorno de la temporada festiva alcanza su punto máximo, según la Autoridad de Gestión de Fronteras. Los funcionarios reportan procesar más de 25.000 viajeros diarios solo en la frontera de Beitbridge, en medio de desafíos por infraestructura obsoleta.
La Autoridad de Gestión de Fronteras (BMA) ha destacado la intensa presión en las fronteras terrestres de Sudáfrica durante los últimos días del retorno de la temporada festiva. El comisionado de la BMA, Michael Masiapato, señaló que se procesan más de 25.000 viajeros cada día en Beitbridge, el puerto más concurrido, donde la infraestructura obsoleta resulta inadecuada para manejar el volumen. Esfuerzos conjuntos con agencias de aplicación de la ley han sido cruciales para prevenir actividades ilegales. Desde enero, se han interceptado más de 500 individuos intentando cruces no autorizados en Beitbridge. Masiapato enfatizó las medidas de seguridad reforzadas, afirmando que las redes criminales a menudo aprovechan los períodos de alto tráfico para avanzar sus operaciones. « La seguridad es una de las realidades fundamentales con las que lidiamos durante este período particular, y la razón por la que se vuelve fundamental es porque cualquier red criminal siempre querrá aprovechar este período cuando hay muchas personas viajando. Al mismo tiempo, quieren impulsar sus propias actividades nefastas. Lo que hacemos como Autoridad de Gestión de Fronteras es incorporar otras estructuras para ayudarnos, porque al final del día, el ecosistema es demasiado sofisticado, y por lo tanto no podemos, solo nosotros, lidiar con los problemas », explicó Masiapato. La BMA planea mantener la vigilancia a medida que las operaciones entran en su fase final, asegurando viajes más seguros en medio del aflujo. Esta situación subraya los desafíos continuos en la gestión fronteriza, particularmente en puntos de entrada clave como Beitbridge entre Sudáfrica y Zimbabue.