El gobierno chileno descartó cambios en los flujos migratorios en la frontera norte tras el refuerzo de Perú, mientras José Antonio Kast criticó la respuesta del Ejecutivo y exigió acción inmediata. Autoridades visitaron el Complejo Fronterizo Chacalluta para monitorear la situación. Kast propuso un plazo de 102 días para la salida voluntaria de migrantes irregulares.
El viernes por la noche, el presidente peruano José Jerí anunció el refuerzo de la frontera con Chile mediante el envío de efectivos militares, lo que generó tensiones y emplazamientos al gobierno de Gabriel Boric. Este sábado, subsecretarios como Víctor Ramos del Interior y Rafael Collado de Seguridad Pública, junto al director del Servicio Nacional de Migraciones Eduardo Thayer, visitaron el Complejo Fronterizo Chacalluta en Arica y Parinacota.
Ramos enfatizó que 'los flujos que vemos a la fecha no cambian en respecto a otros momentos del año', destacando un descenso del 48% en la migración irregular gracias al despliegue de Fuerzas Armadas y una inversión de 47 mil millones de pesos en capacidades tecnológicas en la macrozona norte. Hasta el 23 de noviembre de 2025, se controlaron 551 mil personas, con 36.500 patrullajes y 1.063 detenciones.
Por su parte, Kast, en una actividad en la Región de O’Higgins, endureció su tono: 'Les quedan 102 días para dejar nuestra patria a quienes no estén de manera regular en Chile'. Acusó a Boric de priorizar visitas al sur sobre el norte y urgió un 'corredor de retorno' con Ecuador, Perú y Colombia. Propuso que cualquier regularización requiera regreso al país de origen.
Autoridades peruanas declararon estado de emergencia en Tacna por 60 días para contener la migración ilegal, lo que motivó la presencia de 100 policías y 50 militares. En Chile, se mantiene normalidad en Arica, con flujos diarios de 5.000 a 6.000 salidas. Un comité binacional se reunirá el lunes para abordar seguridad y reconducciones.