Ante el bloqueo de más de un centenar de migrantes en la frontera norte, Perú declaró estado de emergencia en Tacna para controlar la migración irregular. Chile respondió desplegando autoridades y activando un diálogo diplomático que culminó en la conformación de un comité binacional de cooperación migratoria. La instancia sesionará el lunes para coordinar soluciones y evitar una crisis humanitaria.
El viernes 28 de noviembre de 2025, más de un centenar de migrantes, en su mayoría venezolanos, se agolparon en las cercanías del complejo fronterizo Chacalluta, en la Región de Arica y Parinacota, al no poder ingresar a Perú por falta de documentos como visados. Esto provocó interrupciones en la ruta y el despliegue de Carabineros con control de orden público, según informó el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero.
El presidente peruano José Jerí anunció la declaración de estado de emergencia en la frontera de Tacna antes de la medianoche del viernes, para intensificar controles con Policía y Fuerzas Armadas y 'generar tranquilidad ante el riesgo de ingreso de migrantes sin autorización'. 'Nuestras fronteras se respetan', advirtió en X.
En respuesta, el gobierno chileno de Gabriel Boric envió a los subsecretarios de Interior, Víctor Ramos, y de Seguridad Pública, Rafael Collado, a la zona para supervisar medidas que garanticen la salida regular de migrantes y el resguardo del orden público, como detalló el ministro del Interior, Álvaro Elizalde. 'El Gobierno de Chile continuará trabajando a nivel diplomático para fortalecer el trabajo conjunto', agregó.
Las cancillerías acordaron formar un Comité Binacional de Cooperación Migratoria, encabezado por Alberto van Klaveren y Hugo de Zela, con primera sesión el lunes. De Zela enfatizó: 'No permitiremos la migración irregular' y convocó un Consejo de Ministros extraordinario. Cordero activó el diálogo para 'evitar una crisis humanitaria', notando que los migrantes quedaron varados sin agua ni comida.
Candidatos presidenciales como José Antonio Kast y Jeannette Jara presionaron al gobierno. Kast urgió a Boric 'hacerse cargo personalmente', mientras Jara demandó 'una salida ordenada y segura' mediante coordinación urgente.