En el último debate presidencial organizado por Anatel, José Antonio Kast y Jeannette Jara protagonizaron momentos de alta tensión sobre temas como la conmutación de penas a pedófilos, la migración irregular y la ley de las 40 horas. Ambos candidatos prometieron renunciar a sus militancias partidarias si ganan la segunda vuelta del 14 de diciembre. El encuentro, transmitido desde los estudios de TVN, duró dos horas y media e incluyó nueve bloques temáticos.
El debate inició con discusiones sobre gobernabilidad, donde Kast y Jara afirmaron que renunciarían a sus partidos si llegan a La Moneda. Jara, del PC, enfatizó que la presidenta debe estar por sobre los partidos, mientras Kast, republicano, dijo que representaría a todo Chile.
En seguridad, Jara rechazó indultos y criticó la propuesta de conmutar penas a reos terminales, incluyendo pedófilos, vinculándola al diputado José Carlos Meza de Kast. 'No me parece correcto que aquí el candidato y su partido estén promoviendo conmutación de penas para violadores de niños', dijo Jara. Kast negó que su programa incluya eso y acusó al gobierno de indultar a delincuentes: 'Jamás indultaría a un violador de niños'. No descartó revisar casos de soldados conscriptos por violaciones a DD.HH.
La migración crispó el diálogo. Kast propuso 92 días para que 330 mil migrantes irregulares salgan, sin regularización, y un corredor humanitario. Jara defendió el empadronamiento: 'Los que no se empadronen se expulsarán', criticando las 'propuestas imaginarias' de Kast, que requerirían 'nueve años de un avión al día'.
Sobre las 40 horas, Jara cuestionó el programa de Kast por suspenderla en pymes. Él aclaró: 'No vamos a tocar las 40 horas', prometiendo mejorar la seguridad para que la gente llegue segura a casa.
El debate incluyó preguntas cruzadas y cierres, con Kast enfocándose en cambio y Jara en decisiones por el bienestar.