José Antonio Kast, de la derecha radical, obtuvo una victoria clara en las elecciones presidenciales de Chile, derrotando a la izquierda unida y marcando el fin del gobierno de Gabriel Boric. El resultado, conocido poco después del cierre de las mesas, refleja un rechazo al desorden y una preferencia por el orden y la seguridad. Kast llamó a la unidad en su discurso inicial.
Las elecciones presidenciales de 2025 en Chile culminaron con el triunfo indiscutible de José Antonio Kast, representante de la ultraderecha, quien enfocó su campaña en temas como la seguridad pública, la migración, el crecimiento económico y la probidad, criticando el desempeño del gobierno saliente de Gabriel Boric. El resultado se conoció a poco más de una hora del cierre de las mesas electorales, destacando una derrota histórica para la izquierda, que incluyó desde el MIR hasta la Democracia Cristiana (DC), pasando por el Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA).
En su discurso posterior, Kast bajó las expectativas, promovió la paz social y la unidad de la derecha, que compitió en múltiples bandas. Se contrastó su estilo presidencial con el de Boric, descrito como más personal y menos institucional. Analistas señalan que el voto chileno priorizó el orden sobre el desorden, rechazando el 'estallido social' de 2019 y el proceso constitucional fallido de 2022.
El gobierno de Boric cierra con un balance mixto: un crecimiento económico promedio del 1,8%, avances en reformas de pensiones y permisos para inversión, pero retrocesos en legitimidad debido a casos como Convenios y políticas controvertidas. La oposición, liderada por figuras como Jeannette Jara, quien evitó una debacle mayor al formar la alianza más amplia de la historia incluyendo a la DC, ahora enfrenta el reto de revincularse con los sectores populares. El nuevo ciclo político promete desafíos en gobernabilidad con un Congreso fragmentado, enfatizando la necesidad de acuerdos amplios en seguridad, empleo y salud.