La oposición de izquierda en Chile criticó la posible designación de Francisco Pérez Mackenna como canciller en el gobierno de José Antonio Kast, argumentando falta de experiencia diplomática en un contexto marcado por la captura de Nicolás Maduro. Esta tensión se agudizó con la ausencia del PC y FA en la proclamación de Kast como presidente electo, atribuida a desacuerdos sobre la intervención de EE.UU. en Venezuela. Figuras como Raúl Soto y José Miguel Insulza expresaron preocupaciones por la dirección de la política exterior.
El 5 de enero de 2026, el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) proclamó a José Antonio Kast como presidente electo de Chile, en una ceremonia marcada por ausencias notables del oficialismo. El Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA) no asistieron, generando críticas desde la bancada PPD. El diputado Raúl Soto, jefe de la bancada PPD-IND, lamentó la decisión, afirmando que 'es necesario dar señales de respeto' y que se trata de un 'hito republicano' que requiere unidad para una oposición responsable.
La presidenta del FA, Constanza Martínez, minimizó la ausencia, explicando que se debió a un 'tope de agenda' el primer lunes del año, y negó que fuera un gesto político como el del PC. Lautaro Carmona, presidente del PC, justificó la omisión por el desacuerdo con la postura de Kast, quien calificó la captura de Maduro por EE.UU. como 'una gran noticia para la región', vista como aval al intervencionismo militar.
Paralelamente, la izquierda cuestionó a Francisco Pérez Mackenna, gerente general de Quiñenco, como posible canciller. Soto sostuvo que 'quien asuma la próxima Cancillería tiene que ser una persona con experiencia diplomática', y los nombres surgidos son 'preocupantes'. Nelson Venegas (PS) criticó las lógicas 'tecnocráticas empresariales' de Pérez Mackenna, enfatizando la necesidad de expertise en diplomacia. El senador José Miguel Insulza (PS) prefirió a Alfredo Moreno, excanciller que conoce la región y figuras como Delcy Rodríguez, argumentando que se necesita 'alguien que entienda la situación en Venezuela'.
Ricardo Lagos Weber (PPD) acusó a Kast de romper la tradición de no intervención, advirtiendo que establece un precedente peligroso para países como Chile. Kast evitó polemizar con el presidente Gabriel Boric, quien defendió la soberanía venezolana, y se enfocó en soluciones humanitarias para los migrantes.
Estas divisiones anticipan desafíos para la nueva oposición en un contexto regional volátil.